"El día en que aprendamos a integrarnos, viviremos en una verdadera sociedad"

Pablo Coelho

Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos y por eso la vida vale la pena --- Pablo Coelho ---

Extra..!


INFIDELIDAD

 En nuestra vida, y en especial durante la adolescencia  han surgido una serie de preguntas. En sentidos muy particulares, entre las cuales: Porque mi relación no dura?  Soy tan mala enamorada? O que?  Sin embargo, buscamos respuestas acordes a nuestro punto de vista y no consentimos la idea ajena.

Con el transcurrir de los meses, no todas las parejas prosiguen el rumbo que se trazaron, ni enfocan sus sueños en un “futuro” juntos. Tal vez porque la “moda” es experimentar, tal vez porque no han alcanzado una madurez de pareja necesaria el cual forje los cimientos de una relación.
 El fin natural de toda relación, es el separarse en un mutuo acuerdo, donde ambas partes descubran que todo inicio tiene fin, y que con cada fin es posible crear una nueva historia.

“Mientras los hombres cuentan aventuras que nunca pasaron, las mujeres tienen aventuras que nunca contaran.” Esta frase sintetiza el movimiento por el cual se rige el amorío actual, donde el ego juega un papel muy importante, en el lugar preciso para dar a conocer el indicio de superioridad y la cautela adecuada. Poniendo en riesgo la naturaleza animal que posee cada ser  humano.

La infidelidad como término literario es el engaño que consiste en tener relaciones sexuales con una persona distinta de la pareja habitual. Como un porqué de la vida, es el incumplimiento a una promesa, aun juramento de amor puro y único, de exclusividad retenida. El hombre, aun siendo el homo sapiens predilecto, lleva consigo un fuego hambriento de impulsos y deseos. Por lo contrario; un hombre fiel es aquel que ha trascendido, un ejemplo de abstinencia.


El varón, denominado el sexo predominante, se considera como un ser penco, megalómano, orgulloso de su infidelidad, mientras que la mujer lo guarda en secreto. Basados en los estereotipos de la sociedad. Un varón con muchas mujeres es bien visto, mientras que una mujer, seria denominada como una pelandusca. Fijándonos en hechos concretos, ambos sexos realizan este acto en diferentes dimensiones, sin poder excluir a ninguno.


Quizás las preguntas no deberían ser las primeras que planteamos, sino:
Le soy fiel a mi pareja?  Fue mi culpa, que esta relación no durara? O Realmente, cumplí mi papel de compañera?


La respuesta sublime que buscamos seria, “esta relación debe de llegar  a su fin, realmente te aprecio mucho, y fue una experiencia muy hermosa tenerte como mi pareja, pero siento que la química que nos unía ha ido desapareciendo, y no te mereces la hipocresía de sentimientos que esto provoca en mi, te admiro mucho y por ello prefiero tu felicidad”
Sin embargo, antes de un momento rojo, preferimos el camino fácil donde, el afecto que se busca, la escucha de pareja, el deseo carnal (sexo) el cual es la principal causa durante los últimos años y un amor en distintas dimensiones, es ubicado parcialmente en otro ser. Distinto a  la pareja actual, engañándonos y engañando, en símbolo del te quiero que se prometió.


Por lo contrario, el homo que transciende, analiza y sintetiza la verdadera raíz, siendo capaz de sacar una conclusión: “mi pareja y yo, somos un complemento, donde cada uno forma parte de la pieza elemental, en consecuencia, un verdadera relación. Y que la “aventura” que se vive, es tan solo una máscara que cubrirá las dudas y el miedo ante un movimiento para el que no se nace apto. Perdiendo el sentido básico del afecto, llenando aquellas ansias, de un elemento inconsistente” es decir: Te quiero, pero aunque te quiera, QUIERO a…………., no más ni menos, pero si de una manera distinta e inconfundible.


La fidelidad es el regalo perfecto, donde cada Eva posee a un Adán.
Así como, la paz y la guerra, entre el amor y la infidelidad existe un camino arduo de sobrellevar, donde tan solo los valientes y decididos logran visualizar la verdadera meta, una pareja estable y unida, fuente de aliento para una sociedad desequilibrada.


Esta en cada uno, ponerle fin a este movimiento de crisis sentimental, decirle NO al engaño, pensar que somos el granito de arena que pondrá la diferencia e inclinara la balanza.

La mujer perdona las infidelidades, pero no las olvida. El hombre olvida las infidelidades, pero no las perdona. Es necesario recordar, para no cometer las mismas infracciones. Pues un error no es un error hasta que se cometen dos veces.


Ingrid Huamaní Cc.

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